Aunque para muchos las visitas al médico siguen siendo traumáticas, no hay duda de que en la antigüedad hasta los chequeos rutinarios podían convertirse en un verdadero infierno. Descubre las técnicas más demenciales otrora utilizadas por los doctores para curar a sus pacientes, aunque a veces parezca lo contrario. ¡La cara más increíble de la medicina en la antigüedad!

Estos son los métodos más locos de la medicina en la antigüedad

Remedio romano para la epilepsia
En la antigua Roma, los galenos creían en un remedio altamente efectivo para los pacientes con epilepsia que parece sacado directamente de la mente de Bram Stoker. Los médicos romanos afirmaban que los pacientes epilépticos debían tomar la sangre de los famosos gladiadores para curarse.

gladiadores

Dolorosamente tartamudos

Afortunadamente, la medicina moderna ha avanzado increíblemente y tenemos a nuestra disposición tratamientos como la terapia de lenguaje, puesto que durante los siglos XVIII y XIX ser tartamudo era una sentencia de tortura. El método que utilizaban los doctores para supuestamente curar a los tartamudos era nada más y nada menos que cortar parte de su lengua. Este sangriento método resultaba efectivo únicamente porque en la mayoría de los casos, la tartamudez dejaba de ser un problema para dar paso a cuestiones más serias como la pérdida de la lengua por completo, a causa de infecciones, y la consecuente muerte del paciente.

Un agujero a la locura

Mucho antes del surgimiento de la psiquiatría y la psicoterapia, existía un tratamiento para las enfermedades mentales que haría estremecerse hasta el mismísimo Sigmund Freud. En la antigüedad se hacía un agujero en la cabeza a aquellas personas a quienes se catalogaba como enfermos mentales. A este método se le llama trepanación.

trepanación

Aunque no era una herida fatal y muchos sobrevivían el tratamiento, obviamente no quedaban aliviados de sus problemas e incluso terminaban con mayores traumas.

La cura egipcia para los dolores de dientes y oídos

Los antiguos egipcios sufrían de dolores de dientes y oídos constantemente, sobre todo a causa de la gran cantidad de arena en los territorios desérticos del país que entraba al cuerpo. Para tratar estas afecciones, los egipcios creaban un rudimentario analgésico no muy higiénico: una pasta hecha con ratones triturados que debía ser aplicada en la parte afectada.

Diagnósticos con ovejas

Los «médicos» antiguos no tenían a la mano los maravillosos inventos médicos que hoy sirven para realizar diagnósticos como los rayos X ni los microscopios que hacen posible los análisis de sangre.

oveja

Por esto, los curanderos de la antigua Mesopotamia (que abarcaba lo que hoy en día es Iraq) determinaban la condición de sus pacientes examinando el hígado de ovejas sacrificadas. En esta cultura, creían que el hígado era la fuente de la sangre humana y, por lo tanto, era en este donde se originaba la vida misma.

Gracias a la ciencia y los avances de la medicina moderna la esperanza y la calidad de la vida humana ha mejorado impresionantemente. Las investigaciones no paran, por eso es posible que en el futuro muchos de los métodos que hoy aceptamos sean catalogados como obsoletos o hasta dignos de risa. ¿Qué opinas?

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Imágenes: Wikimedia Commons/ DarkoStojanovic

2 Comentarios

  1. muy interesante. Por crueles que nos parezcan y lo admito, sirvieron para el avance de la medicina y que es una ciencia, diríamos en permanente movimiento. gcs. nuevamente

  2. Existen dos trastornos caracterizados por orinar mucho, uno llamado diabetes mellitus o simplemente diabetes, causado por falta o insuficiencia de insulina y otro llamado diabetes insípida causada por una lesión en la hipófisis que hace que no fabrique hormona antidiurética produciendo abundante orina. Cuando no existían laboratorios modernos el diagnóstico se realizaba bebiendo la orina del paciente. Si esta era dulce como la miel entonces el oaciente sufría de diabetes mellitus (mellum/miel), y si no tenía gusto a nada entonces se trataba de una diabetes insípida.

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