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Solo con pronunciar su nombre sentimos un pequeño escalofrío moteado por una sacudida eléctrica de curiosidad: La Yakuza, la mafia más temida de Japón cuyos secretos y tradiciones se remontan al siglo XVII manteniendo la fuerza y el respeto de unos auténticos samuráis,  una mafia con un entramado de poder tan amplio que nada, absolutamente nada, se les escapa en su vieja y elegante tela de araña.

Raíces de los Yakuza

Su origen se remonta al periodo Edo, en esa época la figura del Samurái representaba poder y respeto gracias a su eficacia militar y su gran servicio a al pueblo. Pero a medida que avanzaba la modernidad el papel del Samurai iba perdiendo su primacía y utilidad, Japón inició poco a poco su unificación y centralización del poder relegando esa época feudal donde cada tierra demandaba protección. Todo ello hizo que estos personajes se convirtieran en mercenarios, en personas que podían ser contratadas para ejecutar un trabajo determinado… es lo que conocemos como “Ronin”, y que actualmente vuelve a la actualidad del cine con películas como «47 Ronin«. Enigmáticas figuras que trabajaban de manera solitaria para un jefe o para la alta sociedad.

Yakuza mafia

Con los años estos “Ronin” se fueron asociando y armándose hasta derivar en bandas paramilitares, que seguían al servicio y a las órdenes de una comunidad determinada. El honor siempre estaba implícito, un trabajo bien hecho implicaba poder tener comida y una posición entre el pueblo a quien servía con su vida, pero esto ahora ha quedado relegado y la legalidad, evidentemente, escapa a sus fronteras…

El poder de los Yakuza

En el siglo XX controlaban la totalidad de las casas de apuestas, lavado de dinero, tráfico de drogas, armas, el mundo de los espectáculos y la prostitución en Japón… Una organización tan perfecta como hermética, un motor bien engrasado capaz de mover todos los hilos de un país tan complejo como Japón donde los códigos siempre son importantes. Ellos, los Yakuza, heredaron ese lenguaje implícito de los Samuráis donde todo el clan se establece como una única familia con ideales patrióticos muy nacionalistas, en los que reluce el código del deber y la obediencia, donde no se exime la brutalidad, y donde la deslealtad y la traición se pagan de un modo muy sangriento: la amputación del dedo meñique. Algo tan visible que toda la comunidad y todo buen japonés advertirá de inmediato, esa persona ha cometido traición entre los Yakuza.

Yakuza mafia japonesa

Otro aspecto indispensable y característico de los Yakuza son sus tatuajes. Son un signo de su estatus dentro de la organización, nos indican a qué clan pertenecen y además honra a su grupo y a su ascendencia Samurai. Una cultura propia tan interesante como brutal, tan antigua como sofisticada. La tradición y las alcantarillas de las sociedades actuales son los senderos por donde los Yakuza encuentran su poder y su estatus, ahí donde sus tatuajes se alzan como libros abiertos en su piel donde hablar de su pasado, de los años que llevan en la organización: tener todo el cuerpo tatuado implica su gran poder dentro del grupo, algo que el fotógrafo belga Anton Kuster nos mostró en su libro “Odo Yakuza Tokyo”, un libro de increíbles testimonios gráficos que él mismo tomó tras vivir con ellos durante dos años.

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Detalle. Fotografía tomada por el fotografo Aston Kusters. Su proyecto sobre los Yakuza aquí: http://antonkusters.com/projects/yakuza/

Los Yakuza son los caballeros del crímen japonés, ellos son los alfiles de muchos eventos históricos y golpes de estado donde sus líderes eligen qué rumbo va a tomar el país, o una determinada empresa que se alza de pronto con un determinado poder.

En la actualidad, la mafia Yakuza está dividida en 3000 clanes, siendo el más poderoso el clan conocido como Yamaguchi-gumi… y no, no es un dulce personaje Animé. Aunque eso sí, también ellos tienen su corazón y sus principios. Durante el temible terremoto del 2011, ningún Yakuza dudó en ir a ayudar a las poblaciones afectadas a rescatar y ayudar a su gente, incluso hicieron importantes donaciones económicas por la causa.

Imágenes: Eneas De Troyaelmimmo, Anton Kusters

6 Comentarios

  1. Creo que estos son de mis artículos favoritos, me agrada esta pequeña nota, nos demuestra que un samurai lleva consigo mismo «HONOR» ante todo.

    Saludos.

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