Cada vez que se acerca el fin de un año, las emociones y las reflexiones se ponen a la orden del día. Todos, o casi todos, empezamos a hacer balances sobre los últimos doce meses: las cosas que vivimos, los proyectos que logramos materializar, los vínculos que alimentamos y, especialmente, esas ideas que se quedaron en el tintero, en el infinito universo de lo no concretado. Son muchos los propósitos de año nuevo comunesque se repiten en los deseos colectivos. Quizás te parezcan familiares ideas como bajar esos cinco kilos que te sobran, aprender un nuevo idioma o practicar deporte con disciplina. Pero, la realidad es que muchas de esas metas no se materializan jamás y parece que hay una explicación para ello. Hoy en Supercurioso te contamos por qué no se cumplen los propósitos de año nuevo. ¿Nos acompañas? 

¿Por qué no se cumplen los propósitos de año nuevo?

¿Por qué no se cumplen los propósitos de año nuevo?

La llegada de la Navidad viene cargada de un sinfín de sentimientos. La unión de la familia y los amigos, el árbol de Navidad, adornando los hogares, la repartición de regalos, la música típica y las comidas tradicionales de la fecha… todo ello nos sume en un ánimo festivo del que es difícil evadirse. Claro, también hay quienes, lejos de animarles, toda aquella fiesta les sume en un estado de nostalgia. Pero el hecho es que a medida que se adentra el mes, las emociones van cambiando. 

Ya cuando nos aproximamos al fin de año, son muchas más las reflexiones sobre lo que hemos alcanzado y lo que no. A veces, ocurre que no logramos cosas pequeñas, como mejorar el rendimiento en un deporte o adquirir fluidez en el manejo de un nuevo idioma. Pero a veces son cosas de mayor magnitud las que insisten en nuestra mente como pendientes. Cuando investigamos sobre por qué no se cumplen los propósitos de año nuevo, nos encontramos con hipótesis del todo interesantes.

De hecho, tan llamativo resulta el estudio al respecto, que se ha llegado a la conclusión de que nueve de cada diez personas no alcanzan los propósitos de año nuevo que se prometieron a sí mismos en la Navidad anterior. Todo ello, por supuesto, deriva en un estado de frustración que puede incluso volverse colectivo, sentirse en el ambiente como una sombra silenciosa. Pero, ¿Por qué no se cumplen los propósitos de año nuevo? ¿Qué es lo que determina que la gran mayoría de las personas no alcancen estas metas que en diciembre parecen tan prioritarias?

Las claves del incumplimiento de propósitos

Una Fundación sin fines de lucro llamada Red Salto, ha hecho un profundo estudio sobre por qué no se cumplen los propósitos de año nuevo. En sus conclusiones aparecen cinco grandes errores, que serían las variables más frecuentes que determinan este mal resultado. Veamos:

1. Metas poco realistas

metas de fin de año

El primer elemento que determina por qué no se cumplen los propósitos de año nuevo es, justamente, la formulación de los mismos. Lo que se cree al respecto es que las personas tienden a fijarse metas demasiado generales y poco realistas, que no se condicen con su realidad y posibilidades actuales. Por ejemplo, que una persona sin empleo, o con un empleo muy mal remunerado, se proponga comprarse una casa de cuatro habitaciones en los próximos doce meses. Nadie dice que no puedan ocurrir los golpes de suerte, pero la realidad es que se trata de un propósito que no tiene relación con la realidad de la persona, su nivel de ingresos y sus posibilidades.

2. Fijarse demasiados propósitos

Otro elemento aparece como error recurrente, determinando por qué no se cumplen los propósitos de año nuevo, y es la exageración en la formulación de los mismos. No se trata de ser una persona poco ambiciosa o con intereses demasiado acotados, sino de hacernos planteamientos realistas, en los que podamos priorizar. La mejor manera de lograr las metas del año, es simplemente concentrándonos solo en aquellas que sean realmente importantes para nuestro desarrollo.

3. Los objetivos basados en el deber ser

Existen muchas formas en cómo conseguir los propósitos de año nuevo, pero para cualquiera de ellas es necesario que exista un componente de motivación auténtica y genuina. Si buscamos la respuesta a por qué no se cumplen los propósitos de año nuevo, nos encontraremos con que muchos de ellos están formulados desde el deber ser, desde aquello que la sociedad, la norma o la familia impone, pero no desde el deseo auténtico de nuestra individualidad. Por ejemplo, quizás te suene familiar aquello de hacerte el propósito de año nuevo de terminar un curso o un postgrado, pero la motivación es simplemente saber que una vez obtenido ese título podrás ganar más dinero. Si la motivación no es aprender un área que realmente te gusta y te apasiona, lo más probable es que postergues esa meta hasta el infinito.

4. Tratar de cambiar muchos hábitos a la vez

Uno de los elementos que determinan por qué no se cumplen los propósitos de año nuevo es el afán de hacer cambios muy grandes, muy bruscos y muy numerosos, en muy poco tiempo. Quizás te sean familiares metas como dejar de fumar, dejar de tomar gaseosas o alcohol, bajar de peso, empezar a meditar, hacer algún deporte… todos ellos son metas recurrentes en el año nuevo de miles de personas alrededor del mundo. Pero el error en el que muchos incurren es en no verse a sí mismos con paciencia y creer que podrán hacer todo aquello en un tiempo récord. En este sentido, lo más recomendable es que entiendas que cada proceso lleva su tiempo y que lo mejor es tratar de lograr tus metas, una a la vez.

5. Escribir tus propósitos con frustración

celebración de año nuevo

Y por último, el quinto gran error, te ayudará en cómo hacer una lista de propósitos para año nuevo. Sucede que, muchas veces escribimos nuestros propósitos o establecemos influenciados por la frustración heredada del año anterior. Si hace doce meses te planteaste unas metas y no las cumpliste, es probable que llegues a este fin de año con frustraciones y desconfianza en ti mismo.

En definitiva, son muchos los aspectos que nos condicionan y que derivan en el fracaso de nuestros nuevos propósitos de año nuevo. La manera de combatir esta realidad es simplemente haciendo conciencia sobre ello, perdonándonos a nosotros mismos por los errores, reconociendo nuestros aciertos y abriendo las puertas a un nuevo año, con propósitos pensados desde cero, realistas, esperanzadores y que respondan a nuestros deseos más auténticos. Y si quieres un poco más de inspiración para cerrar este año, no te pierdas esta selección de las más encantadoras frases de año nuevo.

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