Seguro que más de una vez te ha puesto en un aprieto. Ese sonido repentino en el estómago, ese ronroneo descarado que retuerce tus tripas en el momento menos adecuado: un ascensor, una reunión, en el cine, o simplemente, cuando todo el mundo está casualmente en silencio… ¿por qué nos ocurre, qué provoca esa protesta biológica de nuestro estómago?

Cuando ruge nuestro estómago

Suenan como el agua que escapa de las tuberías cuando nos duchamos ¿verdad? De algún modo, y aunque no lo creas, se trata casi del mismo mecanismo: este sonido lo origina  el movimiento de los intestinos cuando impulsan la comida a través de ellos. Ocurre siempre en dos ocasiones, cuando tenemos hambre y cuando estamos haciendo la digestión.

Curiosamente es precisamente cuando tenemos hambre el momento en que suele protestar más nuestro intestino, cuando el sonido es más alto. Por lo tanto, deberemos dejar a un lado el responsabilizar solo estómago el responsable de tal descaro. Están también los movimientos peristálticos de nuestros intestinos, estas pequeñas tuberías por las que transcurre la comida. Son ellos quienes a través de estos movimientos obtienen los nutrientes, amasan, mezclan y vierten compuestos químicos para poder hacer la digestión. Un cúmulo de procesos químicos donde es habitual liberar gases y aires a modo de burbujas sonoras.

Pero aún hay más. Cuando el estómago está vacío, después de dos horas emergen unas hormonas que nos hacen despertar la sensación de hambre, estimulando de este modo los nervios del estómago que hacen llegar una señal al cerebro, para que de este modo inicie la contracción de los músculos de sus paredes, con el fin de recoger los restos que puedan quedar de las comidas anteriores tanto en el propio estómago como en los intestinos.

Estas contracciones generan sonidos, y lo harán cada 10 ó 20 minutos por cada hora hasta que volvamos a sentarnos frente a un sabroso plato, o a que lo engañemos con snack para pasar el rato y «engañar al hambre». Añadir además que la razón por la que suenan de modo más intenso cuando tenemos el estómago vacío, es precisamente por que los intestinos están huecos y el sonido, obviamente, se propaga mejor. Basta con oler, ver o imaginar algo que nos apetece devorar, y, al instante… nuestras tripas empezarán a «rugir».

Imagen: Bruce Tuten

9 Comentarios

    • Raúl sufres de migrañas? Si es así te recomiendo por experiencia propia nunca salir de casa en ayunas, siempre come algo por la mañana (aunque sea un simple plátano) y así lo evitarás. Aumenta igualmente el consumo de agua, esto es indispensable. un abrazo!

  1. lo mejor que puedes hacer es comer o si no puedes en ese momento ir a una maquina expendedora para comprar una cocacola o una barrita de algo o si no una aspirina

    • Maria, la aspirina esta contraindicada, pues afecta y descoagula la medula, es por esomq solo deben tomarlas las personas enfermas del corazon y en pequeñas dosis recomendadas por un doctor, si tienes dudas, consulta a un hematologo.

  2. Dudo mucho que comiendo limón desaparezca la migraña. Yo la sufro desde hace años y puedo aseguraros que está directamente relacionada con el estómago, barriga vacía = migraña segura. Y ojo! No es lo mismo un dolor de cabeza que una migraña!!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here