El robo de la Gioconda ha sido uno de los mayores robos de la Historia en el que aún quedan ciertos misterios sin aclarar. Por eso, te invitamos a que conozcas esta curiosa historia.

El robo de la Gioconda

Ocurrió un lunes 21 de agosto de 1911, mientras el museo estaba cerrado. No fue hasta el martes cuando el pintor Louis Béroud se dio cuenta de que faltaba el cuadro y avisó a las autoridades. Según Jeróme Coignard, autor del libro «Una mujer desaparece» y quien se ha pasado nada más y nada menos 12 años que investigando el robo, aún quedan muchas dudas por aclarar. Para él:

 «Es el mayor escándalo que el mundo cultivado ha conocido»

El autor del robo fue Vicenzo Peruggia. Era carpintero y había trabajado en el Louvre en 1910, instalando la caja de vidrio que protegía a la Gioconda y otros cuadros de actos vandálicos. Es por esto que sabía perfectamente cómo se fijaba el cuadro a la pared. Además tenía el uniforme blanco de operario, que por aquel entonces trabajaban hasta bastante tarde por las remodelaciones que se estaban realizando en el museo, para no levantar sospechas. De hecho, según dicen, no le costó grandes esfuerzos: la seguridad del Louvre era más bien defectuosa.

mona

Hasta que se descubrió que él fue el auténtico ladrón, el famoso poeta Apollinaire y el mismísimo Pablo Picasso estuvieron implicados en el caso; el primero porque había propuesto quemar el Louvre y el segundo porque tenía antecedentes en la adquisición de arte robado.

Tras 2 años la pintura apareció en Florencia, Peruggia declaró » Tengo en mi poder la obra robada de Leonardo da Vinci. Mi sueño es devolver esta obra maestra a la tierra de la que procede y al país que la inspiró» en una misiva remitida desde París al anticuario Alfredo Geri en 1913. Geri se lo comunicó inmediatamente al Director de la Galería Uffizi y lo invitaron a que les mostrase la pintura, mientras tanto avisaron a la policía sin que éste supiera nada.

Guillaume Apollinaire
Guillaume Apollinaire

Finalmente, Peruggia fue detenido y la Monalisa volvió al Louvre el 4 de enero de 1914. Fue condenado a 1 año y 15 días de cárcel, aunque luego se quedaron en 7 meses y 9 días.

Hipótesis sobre el motor del robo

  • Según Peruggia lo hizo por motivaciones patrióticas, según él la Monalisa había sido robada por Napoleón a los italianos. No fue así, la compró Francisco I de Francia en el s.XVI por una buena suma de dinero; además, alegaba que se había sentido victima de racismo por los franceses.
  • Otra hipótesis afirma que lo que realmente quería Peruggia era venderla.
  • En un artículo publicado en un diario francés en 1915 titulado «La confesión de Peruggia», se especulaba que otras personas podrían estar detrás del robo, entre ellas un alemán.
  • Otra hipótesis indica que eligió la Monalisa por ser un cuadro de pequeñas dimensiones, o sea,  fácil de esconder. De hecho, estuvo todo el tiempo en su apartamento de París.

A pesar de sus investigaciones, Coignard lo tiene muy claro cuando se refiere a qué pudo motivar a Peruggia:  «La verdad es que no tenemos ni idea. Sigue siendo un misterio».

Sea como sea, en contra de lo que muchos piensan, el robo del cuadro fue el que catapultó a esta obra a la fama y no al revés. Es decir, no fue robado porque fuera el mejor cuadro de la historia del Arte. El robo lo convirtió en todo un icono que hoy podemos ver plasmado en pañuelos, paraguas y todo tipo de souvenirs.

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Imagen: Joaquín MartínezMarcus MeissnerBooks18

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