Las mujeres, aunque invisibilizadas por siglos, han tenido un protagonismo innegable en los más diversos avances en la historia de la humanidad. De la antigüedad extraemos nombres gloriosos como el de la Faraona egipcia Cleopatra o el de la luchadora Juana de Arco. Pero yendo aún más atrás, en pleno apogeo de la civilización griega, encontramos la leyenda de una mujer extraordinaria, que rompió paradigmas y grabó su nombre en los anaqueles de la historia. Se trata de Hagnódica de Atenas, una mujer que tuvo que vestirse de hombre para ejercer su vocación de salvar vidas.

Muchos historiadores afirman los primeros médicos de la historia fueron sin duda mujeres. Ellas se han ocupado desde la prehistoria de cuidar de las familias, y por tanto de los miembros que enfermaban. En las primeras sociedades de cazadores-recolectores eran las mujeres quienes se encargaban de recoger hierbas y plantas. Junto con las que servían de alimento, recolectaban hierbas medicinales e investigaban sobre sus poderes curativos. Las curanderas de la antigüedad fueron responsables de la salvación de un sinnúmero de vidas. Sin embargo, hasta finales del siglo XIX y principios del XX a las mujeres les era prohibido ejercer como médicos profesionales.

En este sentido, la historia de Hagnódica de Atenas es particularmente llamativa, pues fue una mujer que encontró la forma de sortear los patrones y exigencias de la época en que vivió, para ejercer la medicina y salvar vidas. Médica y partera, es considerada la primera ginecóloga de la historia. Acompáñanos en Supercurioso a conocer a esta extraordinaria mujer que levantó una revolución de mujeres, que al defenderla consiguió cambiar las leyes de toda Atenas. ¡Descúbrela!

¿Quién fue Hagnódica de Atenas?

Agnódice

Las primeras referencias históricas sobre Hagnódica de Atenas son muy antiguas. Fue el escritor latino Cayo Julio Higino, quien en el siglo I a.C. nos habló en su Fábula 274 de ella, como una de las primeras mujeres médicas y ginecólogas de la historia. Después de Hipócrates, la sociedad ateniense prohibió a las mujeres ejercer como parteras o ginecólogas. Se les acusaba de practicar abortos, así que si alguna era descubierta en el ejercicio de la medicina, era castigada con la pena de muerte. Fue en este entorno en el que Hagnódica empezó a trabajar, convirtiendo sus acciones en leyenda.

También conocida como Agnódice, esta mujer nació en Atenas, en el siglo IV a.C. y en el seno de una familia de la alta sociedad. Su deseo de convertirse en médica estuvo desde siempre íntimamente ligado con su condición de mujer. El principal hecho que le hizo definir su vocación, fueron los partos, sumamente dolorosos y traumáticos, en muchos de los cuales la madre terminaba muriendo. También se añadía el pudor como un factor para que muchos alumbramientos tuviesen finales trágicos. Las mujeres sentían vergüenza de ser atendidas por hombres.

En este contexto, Hagnódica de Atenas decidió que quería ser médico y ayudar a sus congéneres a parir de una forma más segura y menos dolorosa. Su padre la apoyaba en su proyecto y toda la familia se involucró, ayudándola a cortarse el cabello y ataviarse con ropa masculina. Así fue como viajó hasta Alejandría, donde estudió medicina con Herófilo, el gran anatomista de la época. Posteriormente se trasladó hasta Egipto, lugar en el que para la fecha, las mujeres desempeñaban un importante papel en la comunidad médica, especialmente en el área obstétrica. Allí se especializó en ginecología.

El ejercicio de la medicina y cómo fue descubierta

mujeres medicas en Atenas

De regreso a Atenas, la médica ya especializada en ginecología tuvo que seguir vestida de hombre para poder ejercer su profesión. Cuenta la leyenda que, cuando las mujeres ponían reparos para ser atendidas por el médico, ella se levantaba la túnica y les demostraba que era una mujer. Pronto su fama se extendió por la región y todas las mujeres querían ser atendidas por este nuevo médico. La envidia hizo su aparición y Hagnódica de Atenas fue acusada por maridos y colegas de seducir y aprovecharse de las mujeres que atendía, e incluso de violación. Fue llevada ante el tribunal del Aerópago.

Ante el tribunal y debido a las gravísimas acusaciones, no tuvo más remedio que demostrar que no era un hombre, sino una mujer y que por tanto las acusaciones eran falsas y fruto de la envidia de algunos de sus compañeros de profesión. Para probarlo se levantó la túnica delante del tribunal. Este acto, si bien la salvó en un primer momento, le supuso ser posteriormente acusada de ejercer la medicina siendo una mujer, cosa que suponía la pena de muerte según las leyes atenienses. Fue condenada a morir.

La revolución de mujeres que cambió las leyes atenienses

Quién fue Hagnódica de Atenas | La médica que se hizo pasar por hombre

El veredicto del juicio que condenaba a Hagnódica de Atenas a la muerte, duró poco. Sus pacientes reaccionaron, generando una revolución en defensa de su médica. Una multitud de mujeres llegó al lugar donde Hagnódica estaba siendo enjuiciada. Defendieron su trabajo y éxitos médicos, la forma en que les había ayudado a llevar sus embarazos, a parir y aliviar sus dolencias. También acusaron a sus esposos y a los notables de Atenas de intentar ejecutarla, cuando ella solo les había brindado ayuda y sanación.

Se produjo un debate en el Aerópago, en el que las mujeres desarrollaron sus argumentos en defensa de la médica. El resultado fue favorable: Hagnódica de Atenas fue liberada de la pena de muerte y de todos los cargos. Pero más allá de eso, el juicio significó un precedente y dio lugar a un cambio fundamental en las leyes de Atenas. A partir de ese momento las mujeres podían ejercer libremente la medicina y cobrar por ello con la única limitación de que sus actos debían circunscribirse a atender a otras mujeres.

¿Existió realmente Hagnódica de Atenas?

Algunos historiadores dudan de la existencia real de Hagnódica de Atenas. Argumentan que su nombre significa casta ante la justicia, y que el gesto de levantarse la túnica puede tratarse de un mito que supone la lucha contra el mal. También se arguye que Higino se equivoca al decir que en Grecia no habían parteras o médicas, ya que existen evidencias históricas de lo contrario. Sea como fuere, este personaje se transformó en leyenda, sirviendo de inspiración a mujeres que durante siglos, se han formado en el campo de la medicina.

¿Sabías quién fue Hagnódica de Atenas? ¿Conoces a otras mujeres que ejercieran la medicina en la antigüedad? ¡Compártelo con nosotros! Si quieres conocer a otras científicas avanzadas a su tiempo, permítenos recomendarte las entradas: María la Judía, la primera alquimista de la historiaMaria Sibylla Merian | Una de las primeras naturalistas de la historia.

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