¿Alguna vez has jugado a hipnotizar a alguien, o que otra persona lo haya intentado contigo? La hipnosis es una técnica muy curiosa, a la que bien podemos hacerle espacio en Supercurioso.

¿Qué es la hipnosis?

En términos generales, podemos decir que es un estado focalizado de atención en el que no siempre se pierde la conciencia o se presenta la falta de memoria sobre lo sucedido en una sesión. Todos los seres humanos somos susceptibles de acceder a esta forma de hipnosis.

Aunque no lo creas, con la meditación, con la relajación o con una práctica adecuada de respiración podemos llegar a un trance ligero en donde abstraernos de nuestro entorno, e incluso podríamos trabajar ciertos complejos que nos aquejan.

Pero hay otros estados de hipnosis mucho más profundos en los que se alcanza un trance sonambúlico, ése que todos hemos visto en las películas, con una sugestionabilidad casi total y con pérdida de conciencia. A esta forma de hipnosis no todos podemos llegar, quizá tan sólo un porcentaje bajo de la población.

dormidos

¿Quién puede hipnotizar?

Toda persona que conozca lo suficiente y aprenda a aplicar la hipnosis puede hipnotizar. La cuestión difícil radica en que sepa cómo manejar y resolver las posibles dificultades que se presenten en las sesiones.

Si el hipnotizador no cuenta con las herramientas teórico prácticas suficientes puede hacer mucho daño a quien se somete a la hipnosis, aunque sea médico o psicólogo. Es algo muy delicado porque a través de esta técnica es muy fácil vulnerar la integridad física, psíquica o moral de quien accede a hipnotizarse; de hecho, en algunos países la hipnosis clínica sólo está permitida a psiquiatras y psicólogos debidamente preparados y autorizados.

¿Y las hipnosis colectivas?

¿Has ido a alguno de esos espectáculos en los que aseguran hipnotizar al público? Si no es así, probablemente habrás escuchado de ese tipo de eventos.

En estos casos el hipnotizador se presenta como si tuviera excepcionales poderes mentales y pudiera inducir a todo el mundo, pero esto forma parte del show. En realidad, todo depende de cuán sugestionables o impresionables seamos.

sesión

Si no quieres que te hipnoticen, será muy difícil que alguien pueda inducirte a ese estado, a no ser que le tengas tanto miedo a perder el control que ese temor juegue el papel detonante y caigas hipnotizado, a veces instantáneamente, a la más mínima sugerencia del inductor. Pero los escépticos usualmente se quedan en sus sillas, observando el juego.

Si estás bajo hipnosis, ¿alguien puede obligarte a hacer algo que no deseas?

Hay autores que discrepan sobre este tema, sin embargo se han hecho algunas pruebas experimentales en donde la respuesta a esta pregunta fue sí. Aunque, debemos destacar que, como dijimos al principio, dependerá del grado de sugestión que poseas, y de muchas otras variables. En estos experimentos se comprobó que los sujetos con un grado suficiente de profundidad hipnótica pueden aceptar, a veces en todo, a veces en parte, las sugestiones que le imponga el hipnotizador, sin aparente posibilidad de negarse.

Eso demuestra la vulnerabilidad de nuestra psique y el peligro que corremos si nos ponemos en manos de gente sin escrúpulos o en quien no confiamos.

¿Podemos autohipnotizarnos?

Sí, y resulta una parte muy curiosa y muy interesante de esta técnica. Podemos grabar una inducción para relajarnos progresivamente en la que iremos sugiriendo estados como “ahora estoy más tranquilo/a, mis músculos se relajan, caigo en un ensueño agradable y cada vez más profundo, me siento bien”.

cerebro

Luego, podemos agregar sugestiones que queramos “implantarnos” para lograr distintos objetivos, como dejar de fumar, estudiar mejor y más, ser más calmados, etc.

¿Es posible hipnotizar sin que se den cuenta?

No lo creerás, pero todos los días estamos proclives a sufrir en mayor o menor medida varias hipnosis. Claro que existen grados, por ejemplo, los niveles de sugestión que utiliza la publicidad son un tipo de hipnosis en los que se nos convence de comprar determinado producto. Los políticos suelen usar técnicas de comunicación e imagen muy elaboradas para apoderarse de nuestra atención, que muchas veces hace que olvidemos lo que dicen y nos enfoquemos en la impresión final.

autohipnosis

Como ves, si de hipnosis se trata, podría ser posible inducir a alguien a un estado hipnótico sin que se dé cuenta, con técnicas subliminales.

No es posible estar hipnotizado para siempre

Desde todo punto de vista, es imposible que suceda. Siempre podremos salir del estado hipnótico. Pongamos un ejemplo extremo: te hipnotizan y el hipnotizador se va, desaparece, se va de viaje. ¿Qué te ocurre a ti? Nada grave, sencillamente pasarías de forma progresiva del trance hipnótico al sueño natural, y luego irías despertando y despejándote, poco a poco.

Y aunque te sientas muy bien (pues a veces sucede que llegas a un estado muy alto de placidez) y te resistas a despertar, eventualmente abandonarás la hipnosis. Suelen ser tiempos bastante cortos.

¿Hay contraindicaciones?

En general, la hipnosis es benéfica para el organismo pues ayuda a que eliminemos tensiones emocionales y físicas, reduce ligeramente la tensión arterial, regula el ritmo cardiaco y respiratorio, equilibra los hemisferios cerebrales y, desde el punto de vista energético, restablece la bioenergía del cuerpo. Si somos personas completamente sanas, no corremos ningún peligro.

Sí lo corren, en cambio, los enfermos que padecen de esquizofrenia u otras graves enfermedades mentales, pues los síntomas podrían empeorar de maneras insospechadas, además de que constituyen un tipo de personas difícilmente inducibles.

Otro caso es la epilepsia, ya que durante la hipnosis puede sobrevenirles un ataque. En estos casos, la prudencia indica no hipnotizar.

¿Y tú? ¿Serías fácilmente hipnotizable?