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Julio Verne. Sus libros son el ejemplo de un visionario que supo mezclar como nadie la ciencia con la aventura, lo fantástico con los límites de la probabilidad. Viajes increíbles, ingenierías fuera de su tiempo… todos hemos crecido con sus lecturas soñando con viajar a bordo del Nautilus, conocer al capitán Nemo, descubrir las fuentes del Nilo o viajar a la Luna.

Pero, ¿y si te dijéramos que tal vez muchas de las ideas de Verne fueron tomadas de una sociedad secreta a la que perteneció? Hay mucha literatura envolviendo la mítica figura de Julio Verne, un hombre vanguardista al que se considera, junto a H.G Wells, padre de la ciencia-ficción y cuyo pasado nos deja muchos enigmas.

La Sociedad secreta de la Niebla

La Sociedad de la Niebla fue fundada en el siglo XVI por Sébastien Griphe, pero sin demasiada repercusión. No fue hasta la llegada del siglo XIX, cuando volvió a emerger en las sombras con bastante impacto entre determinados grupos de intelectuales. Durante muchos años este grupo fue tan discreto como secreto, quedando reducido a círculos muy exclusivos de la sociedad de la época.

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¿Y qué buscaba esta sociedad? Las etiquetas que la definen no nos son nuevas del todo. Valoraban el arte, la literatura, la ciencia y, cómo no, los principios de la masonería. También seguían las directrices de los Rosa-Cruces y una de sus principales finalidades era la de estudiar un libro tan singular como enigmático: El sueño de Polifilo, una obra de 1499, impresa por Aldo Manucio en Venecia.

Es un libro redactado en latín, griego, algo de hebreo, también lombardo y antiguas lenguas de difícil traducción. Su autor era un tal Francesco Colonna y en él se describía la curiosa relación entre Polifilo y Polia. Un libro de leves connotaciones eróticas, dotado además de cierta aura esotérica.  Se considera uno de los libros más curiosos del Renacimiento, una obra que cautivó por su extrañeza a varios intelectuales de aquel tiempo y, en especial, a los escritores franceses del siglo XIX que componían la “Sociedad de la niebla”.

No sólo fueron sus textos lo que inició el interés de todos estos sabios y escritores de la época, el misterio también se escondía en muchas de las ilustraciones del libro de Polifilo. Tanto es así, que muchas pinturas. esculturas e incluso fachadas de edificios reproducen alguna de aquellas imágenes, como es el caso de las paredes del claustro de la Universidad de Salamanca. Otro ejemplo de ello, son muchos de los jardines románticos de Versalles, el de Bomarzo en Italia o el de Aranjuez en España.

Verne, el más desconocido de los hombres

Los datos que te estamos ofreciendo provienen de una obra de Michel Lamy, titulada “Jules Verne, initíé et initiateur (1984)”. Es aquí donde se habla de su pertenencia a este grupo conocido también como Sociedad Angélica, pero su término más habitual era “Niebla“. Pero ¿por qué esta palabra en concreto? Te preguntarás. Niebla,  es una palabra que los francmasones asocian al Principio Universal o caos originario del que surge el Principio de la Verdad. Te gustará saber que en este grupo secreto estaban incluidos también Alejandro Dumas, el pintor Delacroix, Gastón Lerroux, Gérard de Nerval, Maurice Leblanc o George Sand.

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Son muchas las pistas que nos dejó Verne en sus libros sobre su presencia en esta sociedad. Un ejemplo de ello lo vemos en “La vuelta al mundo en 80 días”. ¿Quién no lo ha leído en alguna ocasión siendo niño? ¿Te preguntaste alguna vez de dónde venía el curioso nombre de Phileas Fogg? Bien, pues es el momento de descubrirlo. Nuestro distinguido caballero inglés amante de la puntualidad, compartía el equivalente etimológico de Poliphilo (Phileas=Poliphilo, título del famoso libro que estudiaban en este grupo secreto).

Además, la terminación «eas» en griego significa ‘todo’ y equivale a su vez  a “Poli”. ¿Y qué podemos decir de su apellido Fogg? Ya sabes que en inglés significa “niebla”. Así que, de algún modo, son muchos los que traducen el nombre de Phileas Fogg como “‘hijo de la niebla”. Interesante ¿no es así?. Y aún hay más. Recordemos el club al que pertenece este personaje, el Reform Club. ¿Iniciales tal vez de la palabra Rosacruz? Seguramente.

Para muchos, fue precisamente la Sociedad de la Niebla quién influyó en él con muchas de sus ideas revolucionarias o que,posiblemente, fue el propio Verne quién dejó su huella en la aquella sociedad traduciendo el famoso libro “El sueño de Polifilo” y desentrañando muchos de sus misterios. Sea como sea, a día de hoy, aún no lo sabemos todo sobre la enigmática figura de Julio Verne, puesto que como él mismo decía: ” era el más desconocido de los hombres“.

Imagen: thierry ehrmannGita RauMiguel Hortolano

12 Comentarios

  1. En lo particular a mi me gusta leer sobre cosas sobre naturales, pienso que estos grandes escritores eran videntes del futuro asi como Noustradamus!!!

  2. […] hablarte de los llamados Onironautas. Puede que el nombre te suene a una curiosa raza, típica de cualquier libro de Julio Verne, pero en realidad son personas comunes como todos nosotros, que practican una curiosa técnica: la […]

  3. […] Supercurioso te hemos mostrado enigmas alrededor de enormes literatos como Edgar Allan Poe o Julio Verne. En esta ocasión te queremos hablar de la misteriosa mano izquierda de Cervantes. ¿Quieres saber […]

  4. […] Julio Verne dijo en alguno de sus libros, y lo cito de memoria, que todo aquello que un hombre imagina otro hombre lo puede hacer realidad. Nace la ciencia ficción, pero nace también la posibilidad de que esas realidades imaginadas se conviertan en algún momento en cosas concretas. ¿Recuerdas a uno de los padres de la cosmonáutica, Konstantin Tsiolkovski, quien imaginó colonias y estaciones espaciales? […]

  5. […] 2. Paisajes de otro mundo. Pues sí, aunque en la actualidad los árboles son las especies más comunes y más altas, pero hace entre 350 y 420 millones de años el planeta pudo estar cubierto de setas de tamaño gigante. En aquel momento los árboles eran aún de pequeño tamaño, siendo los hongos especímenes de dimensiones de unos 8 metros de alto y 1 metro de ancho. Al menos eso es lo que concluye el estudio de un gran hongo fósil gigante investigado por científicos saudíes. Un paisaje sorprendente de hongos gigantes y pequeñas plantas y animales invertebrados y que nos recuerda a los escenarios imaginados por Julio Verne. […]

  6. […] 2. Paisajes de otro mundo. Pues sí, aunque en la actualidad los árboles son las especies más comunes y más altas, pero hace entre 350 y 420 millones de años el planeta pudo estar cubierto de setas de tamaño gigante. En aquel momento los árboles eran aún de pequeño tamaño, siendo los hongos especímenes de dimensiones de unos 8 metros de alto y 1 metro de ancho. Al menos eso es lo que concluye el estudio de un gran hongo fósil gigante investigado por científicos saudíes. Un paisaje sorprendente de hongos gigantes y pequeñas plantas y animales invertebrados y que nos recuerda a los escenarios imaginados por Julio Verne. […]

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