En un artículo previo Supercurioso tocó el tema de por qué nacieron los calendarios. Ahora le toca el turno a una exposición algo detallada de los principales calendarios que se han utilizado en la historia.

Calendarios antiguos

Egipto

Los egipcios fijaron su calendario aproximadamente el 3000 a.C. Se basaba en los ciclos lunares y en tres estaciones: inundación, invierno y verano, cada una consistente en cuatro meses de 30 días, lo que daba un año de 360 días. Tiempo después lo dividieron en 12 meses de 30 días más 5 adicionales.

Babilonia

Era lunar y se dividía en 12 meses, pero la duración de éstos era muy breve, por lo que se corregía regularmente añadiendo un mes más cada cierto tiempo.

Maya

Tenían dos calendarios, uno civil –haab– de 365 días, y otro religioso  –tzolkin– de 260. El civil se constituía de 18 meses de 20 días y un mes adicional de 5. Formaba un ciclo sincronizado que duraba 52 años mayas. Medían también solsticios y equinoccios, así como ciclos venusianos, que son el seguimiento de las apariciones y conjunciones de Venus por la mañana y por la noche. Era bastante exacto y coincidía con los fenómenos astronómicos.

Calendario circular maya
Calendario circular maya

La fecha de inicio más aceptada por los mayistas es el 13 de agosto de 3114 a.C.

Azteca

Como el maya, había dos calendarios, el religioso o ritual –tonalámatl– con 260 días, repartidos en 13 meses de 20 días, y el civil –xiutlalpohualli–, de 365 días. Los meses o grupos tenían nombres alusivos a animales o fenómenos naturales. La similitud de ambos calendarios prueba que en toda Mesoamérica se usó el mismo sistema calendárico.

Romano

Rómulo, fundador de Roma, instituyó un calendario de 10 meses. Numa Pompilio, su sucesor, le añadió dos meses, enero y febrero, hacia el año 700 a.C. El calendario romano comenzaba en marzo, y tenía 355 días, a los que se añadían los 10 restantes para compensar el error cada cierto tiempo.

Juliano

Julio César mandó a reformar el calendario para que fijara la realidad climática; para ello se intercalaron meses de 30 días, se reguló el año solar de 365 días y se creó el año bisiesto, añadiendo un día más en febrero: todos los años divisibles por 4 eran bisiestos. En un artículo sobre por qué febrero tiene 28 días se explica con más detalle este calendario.

Budista

Se origina el año 543 a.C. con el nacimiento de Buda. Para los budistas el año nuevo es el 3 de febrero, y para los tibetanos es el 18 del mismo mes.

Chino

Es lunisolar, toma en cuenta ciclos tanto lunares como solares. Fue creado en el 2637 a.C. por el emperador Hun Ko Pao, y dividió el año en 5 ciclos de doce años, cada uno regido por un animal: rata, toro, tigre, liebre, dragón, serpiente, caballo, oveja, mono, gallo, perro y cerdo. Aunque muchos lo atribuyen al mítico primer emperador de China, Huang Di.

Un año chino oscila entre los 353 y 355 días, y debe introducirse cada cierto tiempo un año especial llamado embolismal, que tiene 13 meses lunares; esos años tienen 385 días más o menos.

Detalle de calendario chino
Detalle de calendario chino

Hasta aquí con los calendarios antiguos. En un próximo artículo te hablaremos sobre los calendarios modernos y en uso actual.

Si te gustó este artículo, seguramente te interesará leer sobre algunas teorías sobre el fin del mundo.

Imágenes: Michael Kwan (Freelancer), Andreia, Jacinta Iluch valero

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