Seguro ya habías escuchado de él en algún lado. Tal vez de tu mamá, que te amenazaba con el Mal de San Vito (y tú entendías «sambito») cuando te portabas mal, o quizá simplemente tu tía o tu abuelo lo mencionaran en una conversación y tu quedaras preguntándote qué era eso. El Mal de San Vito o la enfermedad de San Vito es una de las historias más inusuales de las que se tiene registro en el medioevo, y vaya que ocurrieron bastantes cosas inusuales en el medioevo, una época caracterizada por el oscurantismos y los dogmas, la fe religiosa y ciega, y el desconocimiento de tanto cuanto ocurría en el mundo. Pero, ¿qué fue, concretamente? Hoy te contamos este curioso acontecimiento en Supercurioso.

El Mal de San Vito, que hizo bailar a 400 personas

El mal de San Vito apareció en la historia por primera vez durante el siglo XVI. Algunos, no obstante, han encontrado episodios de esta epidemia antes de esta época, sin embargo fue en 1518 cuando se le catalogó como tal, dado que se creía que San Vito lo curaba y, por tanto, era él mismo quien lo causaba, llegando a llamarse la maldición de San Vito, y que se caracterizaba por poner a las personas a bailar hasta desfallecer. Sí, tal y como lo lee, a bailar hasta el cansancio, en un sentido literal, hasta desmallarse porque ya el cuerpo no aguanta otro paso.

Los comienzos

Se originó en la ciudad de Estrasburgo, en lo que actualmente es Francia, cuando  Frau Troffea comenzó a bailar, sin música de fondo, un 14 de julio. Fue la primera, pero no la última, detrás de ella siguieron más de 400 hombres y mujeres que empezaron a moverse no al mismo tiempo ni al mismo ritmo, sino, más bien, primero unos y luego otros, como una peste que se propagaba sin cesar, y que llevó a muchos, después de una ardua danza, a morir durante varios días. No eran aquellas unas piruetas delicadas ni un paso ético, frenético pelen pen pético, sino, más bien, una serie de movimientos convulsos, con brazos alzados en el aire, y contorsiones completamente fuera de lo común que continuaban hasta que el poseedor el mal de San Vito se desmayase, y que, una vez este retomaba consciencia de sí mismo, recomenzaba. Un mal como pocos, que azotó durante varios días la ciudad, y que nadie conseguía explicarse.

No sería aquella una imagen muy grata de ver, más bien sería como de locos en un manicomio, en una fiesta de té en plena madrugada, donde todos, tal y como unos sombrereros desquiciados, reventaban en pasos improvisados y sin coordinación alguna, fuera de ritmo y sin música, y unidos a los pasos los gritos de los bailarines, cansados, agotados, que no lograban dar más de sí: los había agarrado la enfermedad de San Vito.

Bailar la enfermedad, bailar la cura

Durante días se intentó dar con una cura a aquellos movimientos infernales. Seguramente todo aquel que no bailara estaría preguntándose qué pasaba, y entre aquellos algunos que buscaran, desesperadamente, la cura que sanaría a sus seres queridos. Se idearon varias tesis: algunos decían que la sangre de aquellos hombres y mujeres se había calentado demasiado, y que por lo tanto solo hacía falta dejarlos bailar hasta que soltaran aquel mal inconcebible. Esta creencia llevó a que se construyeran escenarios para los danzantes, y se contrataran a diversos músicos que le pusieran son a lo que no tenía ton. Sin embargo, esto no llevó a que se erradicara la enfermedad sino, más bien, todo lo contrario, hizo que se expandiera: más personas empezaron a bailar con desenfreno y sin freno, como si aquello no fuera a parar nunca.

San Vito y la locura

En aquella región existía, para la época, el culto a San Vito, y se creyó que era San Vito el precursor de esta epidemia, ya que a él se le adjudicaba la cura. Frau Troffea, por ejemplo, se curó luego de que la llevaran al altar San Vito, donde los curas les colocaban zapatos rojos a los danzantes, le ponían un crucifijo en la mano y los rociaban con agua bendita hasta que estos, milagrosamente, se curaban. Esto no impidió, no obstante, que muchos murieran en aquella epidemia.

¿Tiene este hecho alguna explicación científica? En la actualidad se especula que pudo haber sido un episodio de histeria colectiva, ya que la época también se caracterizaba por una gran pobreza colectiva, y, por lo tanto, una gran dificultad para cubrir las necesidades básicas de la vida. Con el tiempo, tanto el culto a San Vito como la enfermedad fue desapareciendo, hasta el punto de que no se encuentra en registros históricos recientes. Nos queda, sin embargo, la anécdota de aquella vez en la que los hombres bailaron hasta morir, quizá persuadidos, o más bien llevados, por las dificultades de la vida, las enfermedades y las hambrunas: aquellos bailaron hasta morir, no por festejo sino por maldición, por el mal de San Vito.

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