El curioso síndrome de la resignación. Solo ocurre en Suecia
4.7 con 37 voto[s]

Vivieron lo indecible en edades en las que la inocencia debería ser la norma y, por ello, estos niños han decidido aislarse de la vida por tiempo indefinido, escapando de la sombra de un pasado marcado por la muerte y la desgracia. Se encuentran en un estado de coma inexplicable a efectos de un fenómeno identificado como síndrome de la resignación, del que únicamente se tiene registro en Suecia, lugar que alberga a miles de refugiados.

El síndrome de la resignación

Suecia se ha enfrentado durante dos décadas al síndrome de la resignación, un padecimiento rarísimo que solo ocurre en este país. Afecta exclusivamente a niños y adolescentes, hijos de refugiados, en edades comprendidas entre los 7 a 18 años, son los más vulnerables.

El curioso síndrome de la resignación. Solo ocurre en Suecia
Hermanas con síndrome de la resignación

Todos ellos convergen en un rasgo particular, provienen de regiones y grupos étnicos que han lidiado con situaciones catastróficas, como la antigua Unión Soviética, los Balcanes, niños gitanos y yazidíes. Vivieron en un ambiente caótico, extremadamente violento, que los obligó a marcharse hacia Suecia donde no tienen asegurada su residencia. Es el miedo a regresar a su antigua vida lo que les ha hecho desconectarse del mundo de una manera que los científicos no han logrado descifrar: permaneciendo inmóviles, incontinentes, incapaces de comer y beber aunque no padezcan ningún problema físico o neurológico.

El caso de Sophie

Entre los cientos de casos que se han registrado en el país nórdico desde la década de los noventas encontramos uno reciente, el de Sophie. Es una preciosa niña de 9 años que si antes amaba bailar, ahora yace inerte en su cama. Los médicos aseguran que se encuentra físicamente sana pero Sophie ha estado dormida desde hace dos años. La alimentan con una sonda que lleva adherida a la nariz y usa pañales, al igual que otros niños que sufren del mismo síndrome, el síndrome de la resignación.

«Cuando le explico a los padres lo que ocurre, les digo que el mundo ha sido tan terrible que Sophie se ha vuelto hacia sí misma y ha desconectado la parte consciente de su cerebro», dice la doctora Elisabeth Hultcrantz, voluntaria de Médicos del Mundo.

Su familia provenía de la antigua Unión Soviética donde fueron asediados por la mafia local. En uno de tantos altercados, la pequeña presenció cómo sus padres eran golpeados hasta que su padre cayó inconsciente, fue una situación traumática que rompió algo dentro de ella. «Después de un par de días noté que ya no jugaba tanto como solía hacerlo con su hermana,»  recuerda su madre.

El curioso síndrome de la resignación. Solo ocurre en Suecia
Sophie ha estado dormida por dos años por el síndrome de la resignación

Sophie se encontraba visiblemente afectada, así que, por su bien y por el bien de todos, la familia partió hasta Suecia donde las cosas tampoco fueron sencillas. Al corto tiempo de su llegada la niña escuchó en una reunión con la Junta de Migración que su familia no podía permanecer en el país. Fue en ese momento que los síntomas del síndrome de la resignación comenzaron a manifestarse. No quería comer, tampoco pronunciaba palabra alguna, hasta que se sumió en un sueño profundo del que todavía no regresa.

Hultcrantz la examina de vez en cuando y asegura que su presión arterial es bastante normal, todo funciona normalmente, pero Sophie no ha mostrado señales de mejoría en todo este tiempo, la niña sigue sin moverse. Sin embargo, los médicos guardan la esperanza de que la pequeña recupere los sentidos y el deseo de vivir una vez que su familia se sienta realmente segura.

Sobre este trastorno hay muy poca investigación, en lo único que los especialistas pueden estar medianamente seguros es que es una enfermedad de la mente, presente únicamente en hijos de familias de refugiados, y que solo sucede en Suecia -aunque nadie sabe exactamente por qué-. Los niños eventualmente logran recuperarse, a veces con recaídas, pero el panorama general es de limbo.

¿Conocías este extraño síndrome?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here