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Puede que las pintes de colores o que las muerdas. O puede que sólo las utilices para recoger esa dichosa moneda del suelo o para quitar la resistente pegatina de una superficie. Aunque quizá no le hagamos mucho caso, las uñas pueden revelar incluso nuestro estado de salud. Por eso, en este artículo de Supercurioso, vamos a contarte algunos de los datos más llamativos sobre las uñas.

1. Medio metro de uñas en una década

Lo normal es cortarse las uñas con asiduidad, pero ¿y si no lo hicieras? Las uñas crecen una media de 3,5 milímetros cada mes, por lo que al final del año tendrías unas uñas de 42 milímetros y de 420 milímetros, es decir, casi medio metro al cabo de una década.

Crecimiento de las uñas

Más grimoso aún: si llegaras a los 80 sin cortarlas ni romperlas, lucirías unas fantásticas uñas de 3,3 metros. Muy curiosas, pero poco prácticas.

2. Las uñas crecen más en los hombres y en verano

Si eres hombre, el crecimiento de tus uñas es algo superior, ya que las uñas de los varones crecen más rápido que las de las mujeres, salvo durante el embarazo. ¡Haz la prueba y nos cuentas si estás en la media!

Obviamente, el crecimiento depende de la edad, la genética y otros factores relacionados con la persona, e incluso con el tiempo, ya que las uñas crecen más rápido en verano que en invierno. ¿Te habías dado cuenta de este detalle?

3. ¿Padeces onicofagia?

A pesar de que su nombre clínico no es muy habitual, esta patología resulta de lo más común. ¿Quién no conoce a alguien que se muerde las uñas? Exacto, este hábito nervioso es conocido como onicofagia y se da en casi la mitad de los adolescentes (un 45%), entre el 20 y el 30% de los adultos jóvenes y el 5% de las personas maduras.

Morder las uñas

No te vas a morir de onicofagia, está claro, pero este trastorno obsesivo compulsivo puede acarrear algunos problemas como infecciones en la piel, mayor riesgo de caries en los dientes y hasta el desplazamiento de la mandíbula, por no hablar de la mala imagen que proyecta este hábito.

Si quieres conocer más datos sobre la onicofagia y sus causas, no te pierdas este artículo de Supercurioso. Y si lo que quieres es dejar de comerte las uñas, en este otro post puedes encontrar algunos consejos.

4. El mito de las manchas blancas y la falta de calcio

Por regla general, esos puntos blancos que aparecen y desaparecen de nuestras uñas son inocuos y no indican ningún tipo de enfermedad o deficiencia. Lo más probable es que te hayas dado un pequeño golpe en esa zona.

Por tanto, la extendida idea de que estas machitas se producen por una falta de calcio o de zinc no es cierta, así que no te preocupes demasiado. Pero si quieres saber más sobre la leuconiquia, te invitamos a que leas este otro post.

5. Cuando abusas de la laca de uñas

Además de esas manchas blancas, si eres asidua (o asiduo) al pintauñas, habrás notado que, en ocasiones, tus uñas se debilitan y adoptan un tono amarillento. Y es que las uñas son un tejido más de nuestro organismo y, por ello, necesitan “respirar”.

Laca de uñas

Al usar esmalte de uñas y otros productos químicos sin descanso, impedimos la penetración del oxígeno a través de la superficie y facilitamos la aparición de infecciones como verrugas u hongos.  Ahora bien, la solución es fácil: sólo tienes que dejar más tiempo entre manicura y manicura.

Además, ten cuidado con la eliminación de las cutículas: esta parte de la uña es la encargada de proteger la entrada de humedad y gérmenes, por lo que los expertos recomiendan mantenerla lo máximo posible.

6. Las uñas están hechas de la misma materia que el pelo

La queratina es la sustancia de la que están compuesta uñas y cabellos. La diferencia radica en la estructura en la que se forma en cada caso.

Al estar formadas por la misma proteína, los alimentos que son beneficiosos para el pelo, como frutas, verduras y un a dieta rica en vitaminas y antioxidantes, lo son también para las uñas.

7. Una de cada diez afecciones dermatológicas está vinculada con las uñas

La mayoría de las patologías relacionadas con las uñas están ocasionadas por infecciones fúngicas, que se dan con mayor presencia en los pies que en las manos.

Enfermedades en las uñas

Además de los antiestéticos hongos,  las uñas encarnadas, infecciones bacterianas y manchitas en las uñas suponen que el 10% de las afecciones dermatológicas se den en esta parte del cuerpo. Así que si has sufrido alguna vez de hongos en las uñas, no tienes de qué avergonzarte.

8. ¿Por qué se cae la uña tras un golpe o lesión?

Pillarte el dedo con una puerta, una patada a un mueble o unos zapatos demasiado apretados pueden ser el detonante de que pierdas una uña. Pero, ¿por qué?

Las uñas necesitan que les llegue el flujo sanguíneo, encargado de llevarles oxígeno y nutrientes para crecer. Por tanto, cuando te das un golpe en una uña puede ser que se rompan estas conexiones, provocando que la uña “muera” y se caiga. Una vez que la matriz recupera estos pequeños vasos sanguíneos, la uña vuelve a crecer.

9. La animadversión a las uñas en la pizarra

¿No soportas cuando alguien araña una pizarra? ¡Ya somos dos! Sólo pensarlo y te da dentera, ¿verdad?  La razón para que este gesto produzca una grima generalizada en la población es, según los estudios científicos, porque el sonido que emiten las uñas en una pizarra alcanza una alta frecuencia que nuestro instinto interpreta como advertencia de algún peligro.

Dentera de uñas en pizarra

Eso sí, también hay algún de condicionamiento social o psicológico. Un estudio científico sometió a los participantes a este ruido: lo que sabían cuál era el origen del sonido lo clasificaron como más desagradable que aquellos otros a los que se les dijo que lo que escuchaban era parte de una pieza musical.

10. Las uñas reflejan nuestro estado de salud

Un examen profesional de las uñas puede revelar a un buen dermatólogo mucha información sobre nuestro estado físico. Por ejemplo, si nuestra uña presenta un color azulado puede estar indicando una enfermedad pulmonar o si tiene un tono amarillento tirando a rojizo en la base puede denotar diabetes.

Y si estás estresado, también se notará en tus uñas. El cuerpo, en estados altos de nerviosismo o de fatiga, tiene a disminuir el suministro de nutrientes al pelo y las uñas. De ahí que cuando pasamos por una mala racha se nos debilite el pelo o las uñas.  Si estás en este momento, te recomendamos este artículo con algunas pautas para evitar el estrés.

Ahora, llega el momento de que mires tus manos. ¿Cómo son tus uñas? ¿Cortas, largas, mordidas, arregladas…? ¡Cuéntanoslo!

Imágenes: Fernando ArroyoSteve JurvetsonMaxwell GSlosthompsonsKayla KandzorraJonny Hughes

5 Comentarios

  1. Increíble, realmente no sabia tanto de mis uñas aunque debo decir que me las cuido mucho. las tengo un poco largas, no me he acostumbrado a tenerlas cortas. La exfoliación y el tiempo entre manicura y manicura es realmente bueno para las mismas, las pone mucho mas bonitas al igual que como dice el articulo, el clima calido les sienta de maravilla igual que al cabello.
    Interesante articulo. Gracias.

  2. Un articulo igual de interesante que todos los que publican, no sabia todo esto y he de confesar que desde que tengo uso de razón me muerdo las uñas, aunque desde hace un mes estoy evitando morderlas y poco a poco ahí van creciendo, espero no volver hacerlo.
    Saludos y realmente me encanta su pagina, cada día aprendo algo nuevo

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