El reino de la naturaleza es simplemente infinito y fascinante. Basta con recordar la maravilla de los océanos, de los poderosos volcanes o las selvas tupidas, para asombrarnos ante un paisaje diseñado con perfección. Pero es quizás en el mundo de los seres vivos en donde encontramos las mayores fuentes de fascinación. En Supercurioso somos fanáticos de la naturaleza y ya te hemos hablado en ocasiones sobre los animales más curiosos o las especies más inteligentes. Pero, en esta ocasión, hemos querido lanzarnos a una investigación al pasado, para hablarte del peculiar Ornimegalonyx, el búho gigante cubano.

Y es que… ¿Qué es lo primero que te viene a la mente cuando mencionan la existencia de un extraño fósil cubano? Seguramente un muy viejo miembro del Comité Central del Partido Comunista Cubano, con alguna deformidad. Pero no es de esa clase de fósil que te vamos a hablar, sino de un ave extraordinaria que pudo haber convivido con los seres humanos en esta hermosa isla caribeña: el búho gigante cubano, también llamado búho corredor gigante. Como nuestra mascota también es un búho, nos pareció lo más indicado hacerle un espacio entre nosotros.

¿Cómo era el búho gigante cubano?

búho gigante cubano

Las curiosidades de los búhos nos presentan a un ave milenaria, cuya sola mención viene acompañada de misterios. De hecho, el significado de los búhos está asociado con las brujas y con la sabiduría, son criaturas de la noche, que poco se dejan ver ante los ojos humanos. Pero, el búho gigante cubano es una de las subespecies más asombrosas de las que se tenga referencia. El Ornimegalonyx vivió y se extinguió hace unos 10.000 años, aunque no se supo de él hasta la primera mitad de la década de los 50, cuando empezaron a encontrarse huesos y hasta esqueletos casi completos en cuevas de la campiña cubana.
Este búho gigante prehistórico es uno de esos animales extintos que a todos nos habría gustado ver con nuestros propios ojos. Sus dimensiones eran verdaderamente alucinantes
Debió de alcanzar por lo menos un metro de alto y pesar cerca de 10 kilos. Era de patas largas, cuerpo voluminoso y cola corta y, por su anatomía, se cree que volaba solo distancias cortas y que se desplazaba mayoritariamente por el suelo.

Los hábitos de vida del Ornimegalonyx

Los hábitos regulares en la vida del búho gigante cubano parecen distanciarlo un poco de sus primos contemporáneos, especialmente en virtud de sus dimensiones. Y es que, dado su gran tamaño, es probable que pudiera capturar presas de hasta 35 kilos, con lo que pudo haber sido una amenaza para los amerindios, aunque no hay certeza de que hubiese humanos en la isla en tiempos del búho gigante. Hasta ahora, los sitios arqueológicos más antiguos colocan el arribo de humanos a las costas de Cuba 4.000 años después de la desaparición del búho gigante prehistórico.

Los paleontólogos creen que las presas usuales del Ornimegalonyx debieron ser grandes roedores y mamíferos de pequeño tamaño, como ciervos y perezas. Se sabe que eran corredores por los huesos de las patas y, comparándolos con aves modernas de gran porte, se cree que debieron criar pocos pichones y tener una vida larga. Es posible que practicasen el mismo arte de cazar que las lechuzas contemporáneas, precipitándose desde las ramas más altas y sorprendiendo a sus presas con un golpe contundente.

El Ornimegalonyx no fue el único búho gigante prehistórico, aunque sí el más grande y el más cercano a nuestro tiempo. Además del búho gigante cubano, hubo otra ave enorme en una isla más antigua y que hoy en día es una montaña de los Apeninos, en Italia. La lechuza gigante (Tyto gigantea) vivió en el monte Gargano, que hace 5 millones de años era una isla, y debió alcanzar los 80 centímetros, veinte menos que el extinto corredor cubano.

Otro búho gigante que vale la pena conocer

Ornimegalonyx

Ya hemos visto que el portentoso búho gigante cubano fue en su era el rey de las aves misteriosas. Sus habilidades de caza y su portentosa figura, seguro que generaron gran terror entre los humanos, si es que es real la hipótesis de que pudieron convivir en una era. Pero aunque te parezca asombroso, el Ornimegalonyx no es el único gigante entre los búhos que hayan existido sobre la tierra.

De hecho, el búho gigante prehistórico tiene un competidor contemporáneo, que aunque no le supera en tamaño, se le acerca. Se trata del búho pescador de Blakiston, también conocido como el búho Manchú. Esta impactante ave es considerada por algunos científicos como la especie de búho vivo más grande del mundo. Su tamaño puede llegar a alcanzar los 72 centímetros. Con sus alas extendidas, alcanza los dos metros.

Este animal suele vivir en las cadenas montañosas costeras de Rusia oriental, al norte de Magadan, incluida la isla Sajalín, las islas Kuriles y la cuenca del río Amur. También en el interior de Mongolia oriental, China, y en la isla Hokkaido, Japón. Habita en bosques boreales y templados siempre cercanos a la línea de costa, a ríos o lagos de donde obtiene la mayor parte de su alimentación.

Y tú, ¿Conocías de la existencia del búho gigante cubano? ¿Te imaginas que harías si tuvieras al frente a un alucinante ejemplar del Ornimegalonyx? Si eres, como nosotros, un declarado curioso e investigador de estas curiosas aves cargadas de misterio, no te pierdas el artículo en el que te contamos todo sobre el significado del búho o quizá quieras aprender cuál es la diferencia entre búho y lechuza. ¡Hasta un próximo tema supercurioso!

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