4 Torturas del inframundo: Tántalo, Sísifo, Ixión y Ticio. ¡Terrible!
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A pesar de que el inframundo, el reino del dios Hades, no es realmente semejante a nuestro infierno, sí encontramos en él algunos lugares parecidos. Las almas humanas, después de la muerte eran trasladadas por Caronte en su barca y una vez cruzado el Estigia desembarcaban para ser juzgadas. Los justos acababan en los Campos Elíseos y otros lugares agradables y placenteros, pero los que no habían tenido un comportamiento acorde con el parecer de los dioses sufrían variados suplicios por toda la eternidad. Algunos de estos personajes se han hecho famosos por sus mitos. Acompáñanos a conocer 4 Torturas del inframundo y a los que las padecieron: Tántalo, Sísifo, Ixión y Ticio. ¡Terrible!

4 Torturas del inframundo

La zona el inframundo dedicada al suplicio se conoce como el tártaro y en ese lugar acaban los que incumplen las normas divinas.

Tántalo

Seguramente habrás oído la expresión “esto es como el suplicio de Tántalo” queriendo significar que es algo desagradable y que nunca acaba. ¿Qué le sucedió a Tántalo?

4 Torturas del inframundo: Tántalo, Sísifo, Ixión y Ticio. ¡Terrible!
Detalle de la pintura “Tiestes” de Gioacchino Assereto en la que se ve a Tántalo (1630-1640)

Tántalo era el rey de Frigia y cometió tres pecados imperdonables. En primer lugar fue invitado a compartir la mesa de los dioses en el Olimpo y al regresar a la Tierra reveló a sus amigos los secretos que había oído durante el banquete. Además robó ambrosía y néctar que repartió entre ellos y raptó al bello Ganímedes, amante de Zeus. El dios lo perdonó esta primera vez ya que se dijeron que había cometido tales tropelías afectado por los vapores etílicos de la bebida. Su segundo pecado ocurrió cuando los dioses se alojaron en su palacio durante un viaje. Les ofreció un banquete y cuando se acabaron los víveres mató a su hijo Pélope y se lo sirvió troceado y cocido. Los dioses se dieron cuenta y no quisieron probarlo, únicamente Deméter que estaba despistada por la desaparición de su hija Perséfone se comió el hombro del chico. Zeus encargó a Hermes que lo volviera a la vida cocinándolo de nuevo en un caldero mágico y Hefesto le fabricó un hombro de marfil. La última afrenta a los dioses en el haber de Tántalo fue el robo del mastín de oro que Hefesto había creado para que vigilase a Zeus en su infancia. Tántalo negó haberlo robado y Zeus indignado le lanzó una roca del monte Sípilo y lo aplastó.

Al llegar al inframundo fue castigado ya que había mentido a los dioses y había trasgredido dos de los principales tabús de la religión por la que se regían los antiguos griegos: el canibalismo y el filicidio. Algunos historiadores afirman que este mito se creó para reforzar la ausencia de sacrificios humanos en la religión griega.

Ixión

Otra de las víctimas de las torturas del inframundo fue Ixión. Éste personaje era un lapita rey de Tesalia y contrajo matrimonio con Día. Al concertar el matrimonio había prometido al padre de la joven un valioso regalo que nunca entregó. El suegro, Deyoneo, se apropió de unas yeguas propiedad de Ixión como compensación. Éste, indignado, lo invitó a una comida para tratar el tema y cuando lo tuvo en su casa lo arrojó a un foso lleno de ascuas ardientes y lo mató. Los reyes vecinos al conocer esta traición al sagrado deber de la hospitalidad lo rechazaron y tuvo que vivir escondido sin hallar perdón a su pecado.

4 Torturas del inframundo: Tántalo, Sísifo, Ixión y Ticio. ¡Terrible!
Ixión (1632), por José de Ribera

Finalmente imploró a Zeus que se compadeciera de él y el dios lo perdonó entendiendo que había actuado así por amor. Ixión como redención fue invitado a la mesa de los dioses, pero como era un ser traicionero se dedicó a perseguir a Hera intentando seducirla. Zeus, avisado de lo que ocurría, creo una falsa Hera con nubes y se la mandó. Ixión la sedujo y de esta relación nació un niño al que llamaron Centauro. Zeus lo perdonó pensando que se había trastocado con el néctar divino, pero el rey de Tesalia, en lugar de estar arrepentido explicó su aventura a todo el que quiso escucharla. Zeus, indignado, le lanzó un rayo y acabó con él. Al llegar al inframundo fue atado con serpientes a una rueda que giraba por toda la eternidad. Su suplicio tuvo una única interrupción, cuando Orfeo bajó a los infiernos y con su canto frenó la rueda por un corto tiempo.

Ticio

Ticio era un ser de lujuria absolutamente desenfrenada hijo de Zeus y una de sus amantes, Elara. Ticio intentó violar a la titán Leto que junto con Zeus habían sido padres de los gemelos Apolo y Artemisa. Estando Leto de viaje fue asaltada por Ticio que le rasgó la ropa. Estando apunto de ser violada fue salvada por sus propios hijos Apolo y Artemisa que mataron al monstruo con sus flechas.

4 Torturas del inframundo: Tántalo, Sísifo, Ixión y Ticio. ¡Terrible!
Tiziano, “Ticio”, (1548-1549)

Como castigo eterno, fue arrojado al tántalo donde dos buitres (en algunas versiones del mito son dos serpientes) le comían el hígado, que volvía a crecer, por toda la eternidad. El hecho de que fuera el hígado lo que atacasen las aves tiene que ver con la idea griega de que era el lugar donde residían las pasiones. El suplicio de Ticio parece una de las más típicas torturas del inframundo ya que es muy similar a la que sufrió Prometeo hasta que fue liberado por Heracles.

Sísifo

Sísifo fue el fundador y rey de Corinto (antiguamente Éfira). Por sus malas acciones, Zeus envió a Tanatos, la muerte, a buscarlo para conducirlo al inframundo. Sísifo lo engañó y lo capturó y en el mundo no se produjeron muertes hasta que Ares, el dios de la guerra, lo liberó y se lo entregó a Hades.

4 Torturas del inframundo: Tántalo, Sísifo, Ixión y Ticio. ¡Terrible!
Sísifo (1548–49) de Tiziano

Sin embargo, Sísifo no quería morir y era un hombre de recursos. Antes de ser llevado al tántalo le dijo a su mujer que no hiciera ninguno de los sacrificios que estaban mandados a su muerte. Cuando Sísifo estuvo ante Hades se quejó del comportamiento de su esposa y lo convenció para que le dejase volver a la Tierra a castigarla. Hades le permitió regresar y Sísifo lo aprovechó para escapar del inframundo. Tras varios años en Corinto, Hades consiguió hacerlo volver a su reino y allí le aplicó un duro castigo eterno: debía empujar una piedra gigantes por la ladera de un monte hasta llegar a la cima, pero antes de alcanzarla, la roca giraría hacia abajo hasta el pie del monte, donde él volvería a empezar el proceso, que ser repetiría por toda la eternidad.

¿Conocías estas torturas del inframundo? ¿Sabes alguna más? ¡Compartela con nosotros!

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