Las costumbres y religiones de otros países nos pueden parecer exóticas, curiosas, podemos comprenderlas y compartirlas o, en todo caso respetarlas. Pero en ocasiones se va más allá denunciándolas por explotación infantil, violación de los derechos humanos y del niño y por último discriminación contra la mujer. Acusaciones muy graves que han sido objeto de polémica entre los creyentes más conservadores y las organizaciones de los derechos humanos para defender a las Kumari, las solitarias niñas diosas del Nepal.

Kumari: las solitarias niñas diosas de Nepal

Para hacernos una idea de la situación, lo primero sería aclarar: ¿Qué es una Kumari?

Una Kumari es una especie de reencarnación temporal de una diosa hinduista en el cuerpo de una mortal. Se trata de la Diosa Taleju, una versión nepalí de la Diosa Durga. Según la leyenda el Rey Jayaprakash Malla tras la entrada de una serpiente roja en su alcoba, empieza a tener pensamientos impuros hacia la diosa Taleju, que al darse cuenta lo castiga con no mostrarse más en su forma de mujer, si no como una niña y es por esto que desde entonces el espíritu de esta diosa se esconde entre las niñas.

Kumari: las solitarias niñas diosas de Nepal

¿Pero cómo distinguimos una Kumari de una niña normal? Para ello los hinduistas tienen todo un listado de signos distintivos que la niña debe tener. Lo primero sería provenir de la casta Shakia, la misma a la que pertenecía Buddha. Otros signos serían tener el cuello en forma de caracola, los muslos de ciervo, pecho de león, cuerpo de baniano y tez dorada, entre otros. ¡Pero no creas que apenas nace una niña ya la están revisando a ver si reúne los requisitos! Se dice que cuando una madre sueña con una serpiente roja es un aviso que de que la Diosa Taleju ha elegido el cuerpo de su hija.

Kumari: las solitarias niñas diosas de Nepal

Es a partir de aquí cuando las familias pueden presentar a su hija ante los jueces para que determinen si la niña presenta los 32 signos de pureza de las Kumari. Luego le tocará superar la prueba de valentía, que consiste en permanecer encerrada en una habitación a oscuras durante toda la noche, donde velará a vacas muertas entre máscaras de demonios. Una prueba terrorífica que si es superada, se compensará con el honor de encarnar a la diosa Taleju hasta que aparezca la primera menstruación.

Kumari: las solitarias niñas diosas de Nepal

¡No creas que todo queda en un susto horrible! Después la niña diosa es apartada del mundo, aislada en una habitación de donde no saldrá ni para ir a la escuela, ni para jugar con sus amigos, además se la obligará a vestir con los ropajes propios de la Diosa, ir maquillada, comparecer antes sus fieles para ser adorada en las fiestas dedicadas en su honor, a dar la bendición, etc. Cada población tiene su propia Kumari y son las familias las que sufragan todos los gastos que supone mantener una diosa. Es por esto que el abogado Pundevi Maharjan llevó a la Corte Suprema el caso que fue desestimado por no suponer un verdadero trabajo. Hay que decir que entre tanto revuelo se ha conseguido que las Kumari reciban 3 horas lectivas semanales y que perciban una pequeña pensión.

¿Te gustaría ser una diosa viviente? Cuéntanos tu opinión.

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