David y Goliat. Sherlock Holmes y Moriarty. Los Vengadores y Thanos. Batallas épicas entre dos bandos enfrontados las ha habido siempre (bueno, casi siempre: hay que reconocer que Batman vs. Superman quedó rara), y hoy estamos aquí para ofreceros la madre de todas las batallas, la pelea definitiva entre un señor orondo y tres ricachones de Oriente: Papá Noel y los Reyes Magos.

¿Quién ganará la batalla entre Papá Noel y los Reyes Magos? Puede que el golpe de gracia lo decidan los orígenes oscuros del hombre vestido de rojo, o puede que gane el sentido de la orientación de los sabios que, por alguna razón, acabaron en Belén y no en la M-30, perdidos en Getafe con sus camellos… En todo caso, ¡el resultado lo eliges tú!

Papá Noel y los Reyes Magos: ¿quién ganará esta batalla de oscuras curiosidades?

Papá Noel y los Reyes Magos Figuras

Los orígenes de Santa Claus y los Reyes de Oriente

Todo el mundo conoce el origen de Papá Noel y los Reyes Magos, y puede que sea su solera lo que haga que consideremos a uno u otro ganador en este combate imaginario. En el caso del primero, existe un antecedente muy antiguo de un señor que se dedicaba a repartir regalos en tiempos de antaño, San Nicolás, que fue un auténtico personaje que vivió en Turquía, en el siglo IV y que, entre otras cosas que ya veremos, se dedicaba a dejar monedas de oro en los zapatos de la gente.

Sin embargo, la popularidad del personaje se disparó a partir de los años treinta, cuando fue imagen de Coca-Cola vestido de rojo por primera vez, y pasó a relacionársele tanto con ese vestuario que ya no sabemos reconocerlo sin.

Por otro lado, los Reyes Magos aparecen en la Biblia (como puedes imaginarte, esa es una de las razones por las que son mucho más conocidos en los países con tradición católica). Son tres magos que ven una estrella muy curiosa en el cielo, la siguen y encuentran a Jesús, a quien le regalan tres famosísimos regalos: tres cofres con incienso, oro y mira.

Papá Noel y los Reyes Magos Chimenea

Un dato curioso sobre los Reyes Magos es que los armenios creen que en realidad fueron doce, y no tres. De hecho, el tres en un número con una gran simbología, así como los propios Reyes (que de hecho seguramente tampoco fueron los aristócratas que decían ser, sino astrónomos o gente instruida) ya que hay quien los relaciona con las tres razas que se conocían en la época o con las tres edades de los seres humanos (la vejez, representada por Melchor, la madurez, representada por Gaspar y la juventud, por Baltasar).

En todo caso, la balanza no parece decantarse hacia uno u otro lado, ya que tanto el origen de Papá Noel como los Reyes Magos se sitúa en el principio de los tiempos.

Mal rollito: pasados oscuros y malas compañías

Puede que lo que de verdad decante la balanza a favor del ganador es el mal rollo que pueden provocar entre grandes y pequeños. Por si fuera poco, Papá Noel y los Reyes Magos tienen un modus operandi similar que, si lo piensas en frío, da bastante grima: se cuelan en tu casa mientras estás durmiendo, se comen las galletas que les hayas dejado preparadas y te dejan regalos. ¿Por qué? ¿Quién demonios regala nada hoy en día a cambio de cuatro galletas rancias?

Papá Noel y los Reyes Magos Belén

Papá Noel baja a los infiernos

Papá Noel parece dicharachero, pero tuvo un pasado como mínimo oscuro. Durante su tiempo como San Nicolás era buena gente, sí, pero sus milagros se relacionaban con ambientes algo oscuros, o como mínimo no aptos para todos los públicos. Sus dos leyendas más famosas, por ejemplo, sostienen que regaló un saco de oro a un padre para que ¡no metiera a sus hijas a prostitutas! Y en otra se paró frente a la charcutería de un carnicero para resucitar unos trozos sospechosos de carne: resulta que el malvado carnicero había matado a tres niños y los estaba vendiendo como carne.

Ni siquiera los renos de Papá Noel se salvan de ser más duros que Bruce Willis en La jungla de cristal: se dice que provienen de Sleipnir, el caballo de Odín, que tenía ocho patas (así es, como ocho son los renos) y el poder de surcar los cielos…

Los Reyes, de vermut con Herodes

Aunque los Reyes no se quedan cortos. Como Papá Noel, eran buena gente, pero por alguna razón la desgracia parecía perseguirlos: al ir a buscar a Jesús terminaron en el castillo de Herodes y chivándose (¡sin querer!) de la llegada del Mesías, con lo que Herodes que se puso a asesinar a diestro y siniestro a todos los recién nacidos de la ciudad…

Aunque, la verdad, si hay que escoger algo oscuro relacionados con los Reyes me quedo con lo que contaba mi abuela, que, cuando éramos pequeños, nos decía que si espiábamos a los Reyes por el ojo de la cerradura, los tres sabios meterían un alambre por el agujero y nos sacarían un ojo por cotillas. Puede que la buena mujer se lo inventara todo, porque no lo he oído en ningún sitio más, ¡pero no seré yo quien se arriesgue a comprobarlo!

Aunque Papá Noel y los Reyes Magos molan un montón, la verdad es que para mí el ganador de la Navidad es el Tió, un tronco típico de Cataluña al que hay que apalizar en Nochebuena para que cague regalos. Dinos, ¿para ti quién es el ganador? ¿Conocías estos puntos oscuros de estas dos figuras tan positivas? Recuerda que puedes contarnos lo que quieras, ¡déjanos un comentario!

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