Valora este post

¿Piensas que la navidad es tiempo de paz y felicidad? Pues quizá es hora de que vayas cambiando de opinión. Un estudio estadounidense ha demostrado que la navidad puede ser un peligro para tu integridad física, ¿no nos crees? Sigue con nosotros y alucina.

Antes de pasar a los datos, piensa bien en lo que sucede durante estas fechas. La decoración, la preparación de delicatessens que no estamos acostumbrados a cocinar, ni a consumir, el aumento en la ingesta de alcohol y el reencuentro con familiares que apenas soportas. La verdad es que se trata de un cóctel bastante sospechoso.

1700 accidentes registrados en 4 años

La Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de los Estados Unidos (CPSC) creyó oportuno comprobar hasta qué punto la navidad puede ser un peligro. Así, decidió hacer un seguimiento de las llamadas telefónicas a hospitales entre los años 2011 y 2015.

Efectivamente, de estas, 500 tenían que ver con la decoración. No es de extrañar. Colocar las luces navideñas puede convertirse en un gran reto, ¿acaso no te ocurre a ti que cuando las desempolvas están reducidas a un lío sinfín de cables? El resultado es que en nuestro intento por desenmarañarlo, pelamos los cables y rompemos las bombillas. Así, corremos el riesgo de electrocutarnos o cortarnos. Por no hablar de cuando nos subimos en las sillas para colocarlas…

navidad puede ser un peligro

Por otra parte, la segunda mayor fuente de accidentes es ¡la apertura de regalos! Sí, sí. El ansia por descubrir qué nos han traído Papá Noel o los Reyes Magos nos lleva a elegir objetos puntiagudos que terminan por hacernos daño. Cortes, torceduras de muñeca…, bonitos presentes, ¿eh?

La navidad puede ser un peligro y las fiestas también

Llegas a casa, está llena de parientes que no ves nunca, a alguno de ellos los soportas a duras penas. Tres niños juegan, corretean y chillan a tu alrededor. Te sientas y a la izquierda, hay una mesa con bebidas con alcohol, ¿qué haces? Una copita no hace mal a nadie. Eso piensas tú y el resto, porque estáis en la misma situación.

Tras ello, viene la cena y sin daros cuenta, seguís bebiendo. Y luego llega el brindis. A estas alturas ya os amáis todos, así que decidís quedaros un rato para la sobremesa. La cosa se alarga y ponéis un poco de música. Empieza la función. Tropezones, pisotones, caídas tontas, ¿cómo ha pasado? No se sabe, pero tienes un esguince o un corte.

navidad puede ser un peligro

Aún puede empeorar la cosa. El alcohol aligera la lengua, así que alguien dice por fin aquello que le estaba quemando en la boca. Ya no se puede contener, tampoco alguno de los que escuchan. Comienza una discusión y, de pronto, pum… un puñetazo en la nariz de alguien y al hospital con él.

Aunque no es habitual que todo esto suceda en una misma noche, dichos incidentes son más habituales de lo que pensamos. De hecho, el personal sanitario teme la llegada de estas fechas con tanta intensidad como a las noches de luna llena. Por tanto, recuerda, no seas ansioso, modera el consumo de alcohol y baila con precaución.

Imagen: Pablo César Pérez González,chonin1983, Randy Haddock

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here