Si al pensar en el mar, los misterios y criaturas que sus profundidades ocultan, sientes una ansiedad paralizante y terrible, entonces quizás sufras de talasofobia, el miedo compulsivo al mar (o a cualquier cuerpo de agua profundo, oscuro).  Entérate de qué tan razonable es.

Talasofobia, sentir terror a la profundidad del mar

Al igual que todas las fobias, la talasofobia es una respuesta al miedo desencadenada por un solo estímulo específico. En este caso, son los misterios de las profundidades los  que puede hacer que alguien tenga una reacción negativa al mar.

La talasofobia difiere del temor al agua en sí mismo (la aquaphobia), en que lo que la mayoría de quienes lo padecen se centran en lo que podría esconderse debajo de la superficie, sea un tiburón, un monstruo marino o simplemente el vasto abismo.

Aquellos con talasofobia real pueden experimentar síntomas extremos cuando se enfrentan con grandes cuerpos de agua, incluyendo sudoración, temblores y vómitos, aunque la mayoría de las personas que se identifican con la fobia probablemente sólo se asustan.

La búsqueda de soluciones a la talasofobia, o cualquier miedo irracional te dirigirá casi exclusivamente a los psicólogos e hipnotizadores que pueden ayudar a las personas a obtener las herramientas que necesitan para tener un control sobre lo que les asusta.

Marc Carlin, un hipnotizador consultor que se especializa en ayudar a las personas a superar sus temores y fobias con una mezcla de técnicas de terapia cognitiva e hipnoterapia, aclara que una fobia es un poco diferente de un miedo, en que es un miedo irracional.

Según este terapista, muchos de nuestros miedos son irracionales hasta cierto punto. Carlin señala que creamos esta realidad donde pensamos que son reales, pero de hecho no lo son. Probablemente no vayan a encontrar nada peligroso en la gran mayoría de las aguas abiertas a las que accedan, pero para aquellos que sufren de miedo al océano, este dato no hace desaparecer su miedo.

En realidad, las probabilidades de ser atacado por una criatura en el mar son extremadamente bajas. Por ejemplo, entre 1958 y 2014, sólo ha habido 35 ataques fatales de tiburones en las aguas alrededor de los Estados Unidos.

Pero el temor a los tiburones se ha vuelto tremendamente desproporcionado, lo que ha llevado a muchas personas a sentir ansiedad cuando están cerca o inmersos en las aguas abiertas. Específicamente, el miedo de muchas personas hacia el océano probablemente se remonta a cierta película sobre un tiburón asesino.

“Mucha gente puede identificarse con la talasofobia. Especialmente si crecieron el período cuando “Jaws” (“TIBURÓN”) era una popular en la cultura”, dice Carlin.

A pesar de que los números no pueden apoyar la respuesta al miedo asociado con la talasofobia, Carlin dice que el miedo al mar es realmente muy comprensible. En contexto, no es irracional. Todos tenemos este miedo a la oscuridad porque no podemos ver y confiamos en nuestra visión para protegernos, esto también se aplica al mar abierto o revuelto en el que a veces nadamos. Nos vemos incapaces de vigilar visualmente el medio en el que estamos y esto nos provoca inseguridad. No obstante, no debemos ceder ante el miedo y tenemos que intentar aplicar racionalidad a la situación.

¿Tu has sentido este miedo o fobia? ¡Cuéntanos tu experiencia!

Imágenes: Free-Photos

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here