Todos conocemos o hemos oído hablar de alguien que tiene terror a las agujas. Personas a las que cuando hay que inyectarles un medicamento o hacerles un análisis se desmayan. No es algo que puedan evitar; se llama belonefobia y es el miedo a las agujas. Veremos, según los expertos, cómo superarlo.

Belonefobia, miedo a las agujas y cómo superarlo

La belonefobia no es el temor que todos sentimos ante algo que nos va a doler. Es un terror insuperable que hace que nuestra presión se altere de tal manera que nos desmayamos. Primero se elevan la presión y el ritmo cardíaco y acto seguido caen en picado, ocasionando la pérdida de consciencia. Afecta aproximadamente al 10% de la población. Suele ser muy común en los niños, pero persiste en algunos adultos. En la mayoría de los casos se ha comprobado que uno de los progenitores también sufría esta fobia.  El Dr. James G. Hamilton, autor de un estudio sobre la belonefobia, cree que además de un origen genético podría estar relacionado con la evolución humana. El que sobrevive es el que se aleja de los objetos que hieren y matan, de ahí la fobia a los objetos punzantes y las agujas.

Belonefobia, miedo a las agujas y cómo superarlo

Muchas veces esta fobia va unida a otras dos: la hemofobia (miedo a la sangre) y la traumatofobia (miedo a las heridas).

Los consejos del personal sanitario para intentar superar esta fobia son:

Explicar al médico o ATS que va a pincharte o sacarte sangre que padeces belonefobia. Posiblemente hará que te tumbes en una camilla y te tranquilizará. También puedes pedir un anestésico tópico, como el que a veces utilizan los dentistas. El dolor será prácticamente el mismo, pero evitarás el miedo al pinchazo.

Belonefobia, miedo a las agujas y cómo superarlo

Acudir con un aparato de música con auriculares en el que puedas reproducir tu música favorita. Respirar hondo, cerrar los ojos e intentar relajarte escuchando la melodía.

También sugieren masticar algo, sea un caramelo o un chicle. Aunque no nos demos cuenta esta acción nos proporciona una vía de escape al ser una distracción para nuestra mente. Otras distracciones que funcionan son el recitar, por ejemplo, el alfabeto al revés o pellizcarte la pierna con la otra mano. Ésto último, al producir un pequeño dolor, nos distrae y enmascara el del pinchazo.

Belonefobia, miedo a las agujas y cómo superarlo

Evitar en las 6 horas previas consumir sustancias que nos alteren, como por ejemplo el café. Cuanto más relajados acudamos, mejor. Y no olvides premiarte al acabar el «mal trago». Pensar en algo que te haga ilusión contribuirá a relajarte.

Otro consejo es ir a la cita con alguien de tu confianza, un amigo o familiar, que te de la mano durante el procedimiento. Si son niños pueden llevar su juguete favorito o la mantita de dormir si la utilizan.

Si padeces belonefobia y utilizas otros métodos para superarla explícanoslo, puedes ayudar a otros Supercuriosos. Si te ha interesado este artículo, quizá quieras leer el post sobre la cinofobia, el miedo a los perros.

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